Como impactar con la palabra

Una palabra mal usada pone en peligro los logros.  Ser consciente al comunicar implica al pensamiento estratégico. Consiste en saber lo que se quiere lograr. Para eso no hay que decir todo lo que se piensa pero sí pensar todo lo que se dice.

foto: Ashkan Forouzani (unsplash)

En los países de avanzada la mujer tienen igual interés por la ciencia que el hombre. Es un tema cultural. En algunos países les dicen a las niñas que esas tareas están reservadas a los hombres.

Comunicar en las redes sociales sirve para comprender, oír de qué habla la gente, para preguntar más que para influir. Los medios escritos son los instrumentos para debatir y pensar.

La TV se hizo para divertir, por eso tienen poco rating los programas que invitan a reflexionar.

Una palabra mal usada pone en peligro los logros. Dijo Twain “La diferencia entre la palabra acertada y la palabra casi acertada es la que hay entre la luz de un rayo y una luciérnaga”.  Ser consciente al comunicar implica al pensamiento estratégico. Consiste en saber lo que se quiere lograr. Para eso no hay que decir todo lo que se piensa pero sí pensar todo lo que se dice.

Hablar bien cuesta lo mismo, sin embargo las destrezas de comunicación van de mal en peor.

En las redes sociales se abrevian palabras sin saber cómo se escriben, se usan muletillas como  eee, este, bueno, etc.;  tics verbales que llenan el espacio de lo que no se sabe decir (como el siempre presente “bolú” o el agobiante “¿”me entendés?”),  que sólo cumplen la función de permitir que se siga hablando. También hay que escuchar antes de hablar y sin interrumpir.

Formular preguntas interesantes

Hay preguntas que admiten soluciones como en la Ciencia y otras de imposible solución, como en la Filosofía. Volver sobre lo andado y revisar lo que es seguro, abre opciones para cambiar el recorrido. La actitud creativa produce ideas nuevas y apropiadas. Fluidez, Hipotetizar, flexibilidad, apertura, originalidad, combinar, y elaborar, dan lugar a que la creatividad y la producción se comuniquen, acompañen los procesos cognitivos para asignar los recursos efectivamente y llegar a la resolución de los problemas.

Esos interrogantes, los expresó admirablemente Kipling:«Son seis mis fieles servidores, me enseñaron todo lo que sé: Sus nombres son: por qué y cuándo, quién y dónde, cómo y qué».

Ya sea en el contexto de descubrimiento o en el de justificación, expresan la voluntad de un dispositivo social que desde afán por conocer, determina los problemas a considerar.  Al desplegarlas superamos la soberbia de aspirar a un conocimiento único ante una realidad que se muestra y se retrae, que involucra la interacción de múltiples dimensiones, como lo cognitivo, lo social, lo emocional, lo evolutivo, la educación, la preparación previa, la teoría y el contexto.

En la mente conviven el pensamiento productivo que posibilita una organización diferente para lograr una nueva solución y un pensamiento reproductivo que aplica soluciones ya sabidas. El pensamiento convergente transita un camino conocido que admite sólo esa respuesta.

Tipos de pensamiento

El pensamiento divergente o lateral, caracterizado por la fluidez, flexibilidad y elaboración, aporta diferentes respuestas a los problemas. Al no identificarse con sucesos anteriores, reconoce lo novedoso y actúa en consecuencia. El pensamiento vertical o convergente se mueve en una dirección  lógica y excluye todo lo que es ajeno al tema.

Ambos son necesarios: innovación y secuencia lógica. El pensamiento lateral intenta reestructurarse con nuevas ideas, le importa más el resultado; admite desvíos y salta de un lado a otros; sigue caminos trillados y la cantidad de ideas aumenta las probabilidades de éxito.

Se puede avanzar paso a paso hasta llegar. Pero es posible hacerlo de otro modo y luego mirar atrás para encontrar la mejor ruta, empezar desde el principio o retroceder desde el final.

Hoy en día las conversaciones devienen en un único y monótono sonido sin variaciones,  en el que a menudo cuesta reconocer las palabras. Estas no se pronuncian, se patina sobre ellas.

El lenguaje es una adquisición nueva

No tiene más que 10 mil años pero fue una de las más importantes y decisivas creaciones humanas. Una herramienta  nacida de la necesidad de comunicarse, de expresar ideas, pensamientos, emociones, sentimientos, sensaciones, de transmitir la memoria colectiva como la individual, de imaginar, de proyectar, de alcanzar al otro y convivir. La ortografía es la ropa que reviste al argumento, expresa el gusto de una persona, su trayectoria personal y la formación que recibió.  El prestigio de la ortografía cayó con propuestas encaminadas a que se escriba del mismo modo que se habla.

De haberse aplicado, las obras resultarían ilegibles en pocos años, y la unidad de la lengua, que se basa en la palabra escrita,  habría saltado por los aires. La propuesta de escribir como se habla se basa en la pereza mental. El 40% de futuros docentes tienen problemas para leer y escribir. El deterioro del idioma genera el deterioro del pensamiento.

Sin manejar los instrumentos de la expresión, se termina empobreciendo el razonamiento y su transmisión. Escribir y hablar bien sirve para expresar mejor las ideas. La pobreza del lenguaje y su contenido van de la mano. Honrar la palabra como herramienta del pensamiento y la comunicación es algo que urge, antes de volver a que sea imposible comunicarnos, aun contando con una sofisticada tecnología.

Provocación creativa

Edward del Bono creó el término PO para amortiguar el predominio  del pensamiento lógico, al que llamó vertical. Abrió el juego para que surja el pensamiento lateral, una forma de pensar que evita el desenlace obligado al que conducen la rigidez y la costumbre. Diciendo PO  se piensa sin restricciones, se conectan conceptos que parecen contradictorios, se los libera de las ataduras a las que somete el lenguaje y se generan ideas nuevas.

La provocación se convierte así en una acción operativa, provocar es hacerlo al revés.
Existen diferentes formas de presentar provocaciones y aplicar métodos sistemáticos de movimiento para avanzar hasta la idea nueva. Estas son algunas técnicas:
Huir de lo conocido. Crear analogías o comparaciones para crear ideas. Alejarse de estereotipos marcados, no encasillarse, buscar diferentes opciones por más excéntricas que parezcan. Las analogías pueden resultar confusas pero se pueden desarrollar. Ver al problema desde distintos puntos de vista. Dividir el modelo, obtener material para reestructurarlo y formar un nuevo orden para evitar los efectos inhibitorios de los modelos fijos.

La mente posee la capacidad  auto-sugestiva que le permite transformar en acto lo que decide  aceptar. Se puede educar la mente para aprovecharla. El “Yo” queda protegido porque dramatiza un rol sin ejercerlo. El ego sale de vacaciones sin reprimir al pensador.

Actitud, reflexión y acción

Estimulando opciones se evita el automatismo perceptivo. El pensamiento lateral lo hace de otro modo. Elude la cárcel de las ideas dominantes y al pensamiento vertical que marca la cancha. Hay que  transgredir rompiendo reglas. Para Freud “la herejía de una época es la ortodoxia de la otra”. Un loco es un loco hasta que tiene éxito, entonces es un genio. Una vez generada la idea parece increíble no haberla pensado antes. El pensamiento lateral avanza saltando por encima del círculo de comodidad y aceptando desafíos.

Creencias

Las creencias condicionan y hacen ver según el color del cristal con que se mira. Para limitarlas hay que estudiar cómo organizan la realidad. Su realidad es circular y tiende a repetirse, se encierran en sí mismas. Para evitar sus efectos se puede cuestionarlas con técnicas:

Realidad pragmática. O el valor efectivo de algo, el dinero vale por lo que se compra con él.
Realidad de referencia: el valor de algo forma parte de una escala. Realidad de equivalencia: es la ecuación matemática. Realidad verificable: o verdad científica. A menudo las personas prefieren mantener una creencia que aceptar una evidencia
.

Qué es la inteligencia

Es la capacidad de resolver problemas: comprender la situación, inventar la solución y actuar en consecuencia. El pensamiento lógico es convergente. Informa dónde estamos, qué factores enfrentamos y cómo son las cosas hoy. No busca la solución sino la causa. El pensamiento divergente es provocativo, el convergente debe ser el final del proceso. No se puede elegir sin plantear opciones. La calma de las aguas es una metáfora de la primera fase, precede a la turbulencia y agitación de la segunda y finaliza en una cascada.

Como en el río hay remolinos, son los retrocesos. El tiempo se abrevia en cada tramo. A veces, con un buen análisis, la solución brota mágicamente como una burbuja. De la isla del problema debemos llegar a la isla de la solución y para eso la idea debe cruzar el río con un plan de acción. En el juego de la vida se puede ser jugador o espectador, el ganador es el que una vez que decide logra que las cosas ocurran, elimina las excusas y toma la mejor decisión.

La redacción es un recurso estratégico

La escritura es una herramienta para evitar el automatismo y poder pensar. Tiene botones, palancas, circuitos y ofrece múltiples posibilidades. Para aprovecharlas podemos tocar todos los botones hasta accionar el indicado o leer el manual de instrucciones. Aunque parezca una pérdida de tiempo, leer el manual brinda el conocimiento para usar la herramienta de manera sencilla, rápida, eficaz y poder comunicarse eficazmente, exponer resultados, informar, concluir, resumir, encomendar, ordenar.

¿A quién le sirve ?A los que necesitan escribir y no saben cómo. A los que necesitan escribir y detestan hacerlo. A los que no reparan en su importancia. A los que tienen aptitud para escribir y desean perfeccionarla. A los que no cuadran en estas categorías pero seguro escriben.

Principales contenidos de un Taller de redacción

Desarrollar el criterio de LEGIBILIDAD. Hay que tenerlo en cuenta para escribir con claridad. Un texto en estilo llano es más democrático y eficaz que la prosa tecnificada y retorcida.

Las ideas previas. Aprender recursos para generar ideas y explorar temas sobre los cuales escribir.  Saber organizar el torbellino de ideas que antecede al texto escrito.

La estructura del texto.  Confeccionar los párrafos. La importancia de su identidad gráfica y significativa. Escribir frases eficientes y dominar las reglas para elegir palabras.

Cohesión y coherencia. Establecer referencias que guíen la lectura. Pautas para una lectura silenciosa: cómo los signos de puntuación que pueden suplir el tono que se desea transmitir.
Recursos retóricos. Trucos para seducir al lector. Cómo captar su atención hasta el punto final.

Revisión. Guía de preguntas para saber si el texto escrito cumple con su objetivo.

El poder de la palabra

La escritura fue una tecnología de ruptura que le hizo mal a la memoria y a la oratoria. El hombre moderno confía en lo que registra, pero así pierde la memoria que caracterizaba a los oradores griegos y que acentuaban su poder de comunicación. La mnemotecnia precedió a la realidad virtual. Sin la escritura el hombre usaba técnicas de memoria para luchar contra el olvido.  Hoy el facilitador es confiar en Google.

El poeta Simónides, gracias a la mnemotecnia,  al destruirse el recinto donde exponía, pudo identificar a todos los muertos, pese a que quedaron desfigurados.
Así la memoria pudo protegerse del olvido, pero supo defenderse de la escritura.

La mnemotecnia como la realidad virtual crea un espacio mental e incorpora imágenes. Es un viaje donde se lee la huella con los ojos de la mente, así se consolida, y desde ella se accede a lo que pasó. Lo que entra por la aduana de los sentidos se guarda en ese depósito.

En la memoria natural las imágenes aparecen, la mnemotecnia las dirige hacia el depósito.

La persona ordenada siempre encuentra lo que busca. La realidad virtual es diferente, no es un espacio de recuerdo sino de juego o aprendizaje, que no reemplaza la sensación, el esfuerzo por sostener el recuerdo y combinarlo según los fines del sujeto.

Se puede integrar en un conjunto sistémico las materias que favorecen a la palabra que a lo largo de la historia solamente pudo tallarse en el cerebro del hombre.  Hubo un tiempo en que todos eran analfabetos, pero hablaban bien, hay que recuperar la memoria de la oratoria.

Hablar con propiedad es la mejor herramienta, una señal de  que se piensa bien. El cerebro piensa con palabras y su calidad, ayudar a pensar. La mala palabra expulsa a la buena, así como le ocurre a la moneda. Si nos bombardean con mentiras, combatámosla  con la lengua.

La palabra “¡Hágase!” creó el Universo, es decir que la lengua ayuda a hacer y a cambiar. El poder de lo tecnológico -el lenguaje del chat-  empobreció el vocabulario. Si se pierden las palabras que designan sentimientos; si olvidamos las palabras amor, justicia, paz, esperanza, no sabremos qué significan y estaremos perdidos.

A dialogar con uno mismo

Séneca dijo “las palabras o se convierten en hechos o no sirven para nada”. El lenguaje es el arquitecto del pensamiento. Eliminando términos como siempre, nunca, todo, nada, amigo, enemigo, se reconocen los matices de la realidad.

Al pensamiento se lo ayuda con mejores palabras. “Por qué” orienta a  buscar la causa. “Cómo” lleva a la acción, a imaginar el futuro. “Fracaso” es una declaración de culpa, “error” induce a reintentar, remite a aprender. “Problema” tiene una connotación estática, “objetivo” moviliza hacia el logro. Hay un “no” paralizante y otro que descarta lo que no sirve. El “sí” estimula a experimentar a que si las cosas no salen variemos el cómo.

El Diálogo Apreciativo

La solución tradicional parte del problema: ve lo que está mal, identifica la causa, construye hipótesis, elige la más fuerte y ejecuta el plan. El diálogo apreciativo busca lo mejor y luego lo construye. El sí es más fuerte que el no, tiene mayor poder psíquico. El problema cierra, en cambio, el diálogo abre. Lo negativo no tiene la fuerza de la visión, los recursos son escasos, el diálogo abunda en alternativas. L

a mente como el paracaídas sólo funciona cuando se abre. Uno apela a la resistencia el otro a la energía. Uno avanza paso a paso, el otro con ideas. Uno elige la dirección externa, el otro el poder interior. Cambiar la imagen negativa de problema por la visión positiva de la solución, retoma la idea de Nietzche: No hay hechos, sólo interpretaciones. La fórmula Imágenes positivas = Acciones positivas combina descubrimiento, meta, diseño, acción, con técnicas lingüísticas: conversaciones para abrir, decidir,  ejecutar, evaluar y cerrar. Conversando, imaginando, descubriendo y ejecutando el futuro ya no es lo que era, el futuro es ahora una creación.

Dr.Horacio Krell. Director de Ilvem – horaciokrell@ilvem.com

Recomendación de la comunidad

El gasto público se mide por los resultados

Como el gasto público se mide por los resultados, la mejor forma de analizar los estudios realizados, es invertir en una educación igualitaria, para lograr la igualdad de oportunidades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Impulsamos la innovación y creatividad.
62000 personas ya son parte. Ayúdanos a seguir mejorando tu experiencia.

Cerrar

Emprendedores.News es inspiración, motivación, aprendizaje y todo lo que sucede en el ecosistema emprendedor de habla hispana

Regístrate y recibe gratis los contenidos más interesantes para emprender:

  • Búsqueda de inversión
  • Startups
  • Growth Hacking
  • Management
  • Casos de éxito
  • Capital
  • Tips
  • Mucho más

Impulsamos la innovación y creatividad.
62000 personas ya son parte. Ayúdanos a seguir mejorando tu experiencia.

Cerrar

Emprendedores.News es inspiración, motivación, aprendizaje y todo lo que sucede en el ecosistema emprendedor de habla hispana

Regístrate y recibe gratis los contenidos más interesantes para emprender:

  • Búsqueda de inversión
  • Startups
  • Growth Hacking
  • Management
  • Casos de éxito
  • Capital
  • Tips
  • Mucho más